Acierto más de la mitad de mis operaciones y aun así pierdo dinero, ¿por qué?
Porque el porcentaje de acierto, por sí solo, no dice nada. Lo que importa es cuánto ganas cuando aciertas comparado con cuánto pierdes cuando fallas.
Un ejemplo con un 55 % de acierto y 100 operaciones:
- Si cuando ganas ganas 50 € y cuando pierdes pierdes 100 €: 55 × 50 − 45 × 100 = −1.750 €.
- Si ganas 150 € y pierdes 100 €: 55 × 150 − 45 × 100 = +3.750 €.
Mismo acierto, resultado opuesto. El problema suele ser cerrar las ganancias pronto, por miedo a que se den la vuelta, y dejar correr las pérdidas moviendo o quitando el stop.
La cuenta rápida del punto de equilibrio: con un 55 % de acierto, cada operación ganadora tiene que ganar al menos 0,82 veces lo que arriesgas (45 ÷ 55) solo para no perder, y eso antes de comisiones. Con un 40 % de acierto necesitarías 1,5 veces.
Qué hacer:
- Apunta en cada operación cuánto arriesgabas y cuánto ganaste o perdiste, en múltiplos de ese riesgo.
- No muevas el stop en contra una vez puesto.
- Busca operaciones en las que el objetivo esté al menos a 1,5 o 2 veces la distancia del stop.